IU ha sabido reconducir la actividad de una empresa pública al servicio de los más vulnerables sin que lo paguen los trabajadores

Izquierda Unida, que gestiona directamente en el Gobierno Andaluz las consejerías de Turismo y Comercio y de Fomento y Vivienda está demostrando que se pueda dirigir empresas públicas sin que éstas acaben cerradas, con ERES o ERTES.

 

Un ejemplo de ello es la Agencia de Vivienda y Rehabilitación (AVRA), dependiente de la Consejería de Fomento y Vivienda, que  ha culminado su proceso de reestructuración interna, que ha supuesto un reforzamiento de su función social y una drástica reducción de su escalafón directivo. Con la supresión esta semana de 39 puestos directivos, los altos cargos de AVRA (antigua Empresa Pública de Suelo de Andalucía, EPSA) han pasado de ser 107 al inicio de la legislatura a 26, lo que supone tres cuartas partes menos (75,7%). El porcentaje de directivos sobre el total de la plantilla ha pasado del 15,2% al 3,9%.

 

La supresión de cargos directivos comenzó en 2012, tras detectar la Consejería que dirige Elena Cortés un claro sobredimensionamiento del alto escalafón de la Agencia, innecesario para la prestación de sus servicios. La eliminación de puestos de dirección ha sido gradual, si bien ésta ha tenido dos episodios fundamentales en octubre de 2012, con la eliminación de 30 directivos, y ahora con la culminación del proceso, cuando han sido suprimidos otros 39 cargos (de 65 a 26). El proceso se ha realizado tras la eliminación, en agosto de 2012, de las cesantías e indemnizaciones de los directivos cesados, consideradas por la Consejería privilegios injustificados e impropios de una empresa pública.

 

La estructura de alta dirección ha pasado de ocho áreas a cuatro, además del director y el subdirector. Las cuatro áreas de la actual estructura son Vivienda y Rehabilitación; Administración General; Gestión Financiera; y Fianzas. Las rebajas salariales han sido del 6,65% en el caso del director, del 13,35% en el del subdirector y del 6,48% en el de los directores de área. A ello se suma la rebaja salarial del 10,02% de los ocho gerentes provinciales.

 

El mayor sobredimensionamiento se encontraba en el escalafón de los directivos intermedios, que totalizaban 89 al inicio de la legislatura. Esta figura desaparece con la nueva ordenación, siendo sustituida por 12 jefes de unidad: Coordinación; Auditoría, Control y Evaluación; Gestión de Activos; Vivienda Pública; Rehabilitación; Alquiler; Asesoría Jurídica; Servicios Generales; Recursos Humanos; Informática; Gestión Presupuestaria y Contabilidad; y Tesorería. El gasto anual se reduce un 81,92% con respecto al antiguo esquema de dirección intermedia.

 

Reducción del gasto

La reducción del gasto en el apartado directivo de AVRA es de 2,6 millones anuales. Ello ha de añadirse a la reducción del gasto en alquileres de sedes, 2,3 millones de euros anuales, y a la lograda mediante internalizaciones de servicios (fundamentalmente de trabajo en el parque público de vivienda e informática), de 7,2 millones al año. En total, la reducción de gasto anual en estos tres conceptos alcanza los 12,1 millones de euros.

 

Izquierda Unida, con la gestión en AVRA, ha demostrado que la empresa pública puede gestionarse y hacerse viable en tiempos de estrechez económica mediante la elevación de las exigencias éticas, anteponiendo siempre criterios de eficiencia y utilidad pública y poniéndose al servicio de la mayoría social. En esta empresa se  ha reforzado su función social, abandonando las inercias de los años del boom inmobiliario y centrándose en la promoción del alquiler, la rehabilitación, la eficiencia energética, la renovación urbana y las políticas de intervención física y social en las más de 80.000 viviendas del parque público.