De la Torre no ha comprendido el mensaje de l@s malagueñ@s y no se ha quitado el chip de la mayoría absoluta

 El portavoz del grupo municipal de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, cree que el partido Ciudadanos ha dado a Francisco de la Torre  la mayoría absoluta que los votos de los malagueños no le concedieron y que lo ha “blindado” durante cuatro años, a tenor del documento rubricado esta mañana entre ambos dirigentes.

 

Zorrilla dice sentirse decepcionado con el alcalde en funciones, por no haber captado lo que dijeron sus vecinos el pasado 24de mayo, que ha cambiado el escenario político, y que se hace necesario el  diálogo con todas las fuerzas políticas, “cosas que ni siquiera ha intentado. A pesar de sus muchos años de experiencia, no se ha dado cuenta, no ha cambiado el chip de la mayoría absoluta”.

 

En cuanto al documento firmado por Cassá y De la Torre, el actual concejal de IU, considera  que está falto de propuestas concretas y echa de menos asuntos que parecían coincidentes en las reuniones bilaterales entre Ciudadanos y el resto de las fuerzas políticas e incluso los llevaba la formación de Rivera en su programa electoral. En esa línea, Zorrilla ha hablado de la disminución de sueldos de altos cargos y gerentes, que no aparecen en el documento que da apoyo al PP, donde sólo ha recogido la posible revisión delos mandos intermedios. También se refleja ambigüedad, dice Zorrilla, en lo que respecta a la desaparición de las estructuras duplicadas.

Al concejal de Málaga para la Gente le preocupa que ese documento tampoco diga nada de superar el modelo de ciudad “trasnochado”, aunque confía “en la sinceridad” de Cassá que trasladó su disposición a un cambio en el modelo de ejercer la política municipal, con diálogo entre partidos y así como que se apoyarían aquellas iniciativas que son beneficiosas para la ciudad.

 

A preguntas de los periodistas Eduardo Zorrilla incidió en lo dicho en otras ocasiones sobre que Ciudadanos es un partido muy lineal, y añadió que parece como si su máximo líder, Albert Rivera, “tuviera en su despacho de Barcelona un mapa de España en el que va poniendo chinchetas de uno u otro color, según le interese”.