Piden a Diputación ayuda urgente para los 90.000 afectados por las lluvias torrenciales del Sáhara

El grupo provincial de Izquierda Unida ha pedido a la Diputación de forma extraordinaria y urgente, una ayuda económica para el Pueblo Saharaui tras las lluvias torrenciales que ha afectado a más de 90.000 personas.

 

Los diputados Guzmán Ahumada y Teresa Sánchez han registrado este medio día una solicitud en este sentido, así que pidiendo al PP que en el próximo pleno se haga un pronunciamiento institucionalmente y por parte de todos los grupos de solidaridad con el Pueblo Saharaui

 

 Las lluvias torrenciales caídas en los últimos días en los campos de refugiados del Sáhara Occidental han afectado a más de 90,000 personas, 25.000 de las cuales han perdido sus hogares y se han quedado sin alimentos. “Todo ha quedado destruido, no sólo las casas, sino los lugares de trabajo, las tiendas, las guarderías, las escuelas, los hospitales, las personas están en medio de la nada en uno de los lugares más inhóspitos del mundo”, ha relatado el portavoz del grupo provincial Guzmán Ahumada

 

Desde el pasado 21 de octubre han caído lluvias torrenciales encima de los campos de refugiados de Tinduf, en el suroeste de Argelia Auserd, Dajla, El Aiún, Cabo Bojador y Esmara- y la mayoría fueron total o parcialmente inundados. A pesar de que se registran pocas precipitaciones en el Sáhara, cuando cae la lluvia puede ser devastadora, dado que los edificios están construidos con ladrillos de barro.

 

“Aunque por ahora no se han lamentado víctimas, la situación podría cambiar rápidamente dado que la mayoría de los refugiados se han quedado sin reservas de alimentos. Hay que recordar que la crisis de los refugiados saharauis es la más larga y prolongada de la historia y por tanto requiere todas las ayudas posibles”.

 

 Los refugiados saharauis empezaron a llegar a Argelia en 1975 tras el abandono del territorio del Sáhara Occidental por parte de España y la posterior ocupación por parte de Marruecos. Los saharauis llevan 40 años esperando recuperar su país, el Sáhara occidental, de la ocupación por parte de Marruecos. Es la última colonia que queda en África. Los saharauis pararon la guerra en 1991 confiando que la ONU cumpliría con el prometido referéndum de autodeterminación, pero Marruecos lo bloquea y aprovecha para usufructuar los recursos naturales de la zona, donde hay, por ejemplo, la minas de fosfatos más grandes del mundo.” Y da la casualidad que era una colonia española, y en 1975, cuando Franco moría, España abandonó la colonia sin brindar el derecho de autodeterminación al pueblo colonizado, y entregando el país a Marruecos y Mauritania, pero finalmente sólo Marruecos se ha aprovechado de la situación para ocupar el territorio y convertirse en el nuevo colonizador. La ayuda de emergencia humanitaria es hoy más necesaria que nunca para mitigar los efectos de las inundaciones en los campamentos saharauis, que tanto dolor y pérdidas materiales están soportando las familias refugiadas “