Reclamamos moratoria para evitar que desaparezcan los edificios históricos de la capital

El grupo municipal Málaga para la gente ha pedido una moratoria especial que impida más demoliciones en el Centro Histórico, salvo que sea por motivos de seguridad.

Desde que en 1985 se calificara como Bien de Interés Cultural (BIC) al Centro Histórico se han demolido 380 edificios históricos, a los que hay que sumar los 175 derribados desde 1957, lo que significa que se ha perdido el 43,5 por ciento del parque edificatorio.

 

El portavoz del grupo municipal de Málaga para la gente, Eduardo Zorrilla, lamenta que haya desaparecido casi la mitad de los edificios y que se deba a la especulación inmobiliaria y a la permisividad del Ayuntamiento. “Lo increíble es que la legislación vigente establece que en zonas protegidas las demoliciones deben ser algo excepcional, pero en Málaga se ha convertido en una regla”. El edil entiende que el Ayuntamiento no puede limitarse a firmar la declaración de ruina de un edificio, sino que debe vigilar, obligar y sancionar a los propietarios de los mismos, e incluso usar herramientas como las expropiaciones. “Si no detenemos este expolio, tal y como están reclamando las asociaciones y colectivos en defensa del patrimonio, pronto nos quedaremos sin centro antiguo, perdiendo nuestra identidad como ciudad y nuestra historia”.

 

Este grupo político ha redactado una moción para su debate en la comisión informativa de la próxima semana donde se pide de manera urgente una moratoria especial que impida más demoliciones de edificios históricos. También reclama al equipo de gobierno de Francisco de la Torre a que realice un seguimiento del estado real de los inmuebles protegidos, y que la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) realice un informe de la situación actual de los edificios incluidos en la zona declarada BIC.

 

Igualmente, Málaga para la Gente propone acabar con las prácticas del denominado “facharismo” en edificios históricos, así como que se investigue y sancione en caso de que actuaciones negligentes de los responsables de  la  protección de los inmuebles y elementos hubieran provocado un deterioro o desaparición física e irreversible de los mismos.