Dibujamos nuestro proyecto municipalista en el pleno del Día de la Provincia

Presidente, compañeras, compañeros de corporación de la Diputación de Málaga, Alcaldesa y miembros del Ayuntamiento de Archidona, representantes de distintos municipios e instituciones, vecinos y vecinas que nos han querido acompañar. Buenas tardes.

Celebramos este pleno en el marco del Día de la Provincia de Málaga, no de su Diputación, el día de uno y cada uno de los municipios de la misma, y por ende de la ciudadanía malagueña.

Lo hacemos en el marco de un debate que, tanto por el momento y las circunstancias en las que se está dando, como por su cariz superficial, hemos calificado como debate de modas y no de fondo.

De modas y no de fondo porque lo importante no es si Diputaciones sí o diputaciones no. Sino que lo importante es cómo se prestan mejor los servicios.

No es nuestra intención la de limitar este importante discurso a ello, pero sí entendemos que debemos poner encima de la mesa cual es nuestra propuesta. La de la desaparición progresiva de las Diputaciones a través del fortalecimiento del municipalismo.

Izquierda Unida se define como una fuerza municipalista, no por ser en esta donde esta organización tiene más fuerza para transformar la realidad, sino por entender a los Ayuntamientos como la administración más cercana, la administración donde primero tocan los vecinos cuando tienen un problema, la administración que más rápido, más urgentemente tiene que poner todos los recursos para solucionar las preocupaciones de la ciudadanía. Y esta es la esencia de las administraciones para Izquierda Unida.

Un debate de modas porque no se habla de financiación, hablamos si diputaciones sí o no, pero en ningún momento se habla de un reparto justo de los recursos. Los Ayuntamientos como Estado, deben recibir lo que le corresponde. Sólo entonces los municipios serán libres para elegir cómo desarrollar mejor sus servicios.

Abogamos por la transferencia directa del 33% de los recursos del país para esta administración que como parte del Estado le corresponde. Unos recursos que les garantizan ante todo, y como decíamos antes, ser libres para elegir, entendiendo la libertad desde su primera definición: capacidad de elegir.

Paso previo, paso imprescindible para después hablar de las cuestiones que planteábamos al inicio, ¿cómo se gestionan mejor los servicios?, estamos convencidos que la respuesta es: desde la cercanía, desde la relación directa municipio-servicos-ciudadanos. Para ir a la concreción. Apostamos por:

  • Que los servicios de los que son competentes los Ayuntamientos, éstos directamente tengan los recursos para distribuirlos como cada municipio quiera.

  • A nivel Comarcal: Los servicios que se dan a los Ayuntamientos como son el asesoramiento jurídico, el apoyo técnico... sería mejor compartiendo los recursos humanos entre varios pueblos con una presencia física en los ayuntamientos (por días) Y los servicios que se dan a la ciudadanía pueden tener una estructura organizativa comarcal (Servicios Sociales Comunitarios)

  • Provincial: A través de consorcios/empresas sin la necesidad de tener un parlamento provincial: Bomberos, Patronato, Aguas, Residuos, Turismo...

Un parlamento provincial donde no creemos en su desaparición por un motivo de ahorro económico como excusa, cuando la verdadera intención de la derecha moderna del país es hacer desaparecer servicios. Un parlamento provincial donde no podemos utilizar la rimbombante fórmula de necesaria modernización para encerrar en ella la intención lo de siempre, cambiar para que nada cambie.

Un parlamento provincial en el que hemos participado, participamos ahora y en el que seguiremos participando, mientras exista, activamente para construir una Málaga mejor. En etapas anteriores para idear y poner las bases del importante Complejo Medioambiental de Valsequillo que acabamos de visitar como ejemplo.

Participamos con una mochila cargada de lucha que siempre está presente. Una mochila con la que intentamos construir espacios de encuentro con todas y cada una de las fuerzas políticas para poner más recursos en el Plan de Asistencia y Cooperación con un gran pacto de legislatura para recuperar lo que a los pueblos se les recortó en la legislatura anterior, para ligar el Plan de Inversiones Financieramente Sostenibles a un Plan de Empleo.

O dotar a la lucha contra la pobreza con más medios, en concreto 500.000 € para suministros vitales, donde hoy anunciamos la exigencia de este grupo al cumplimiento primero de lo comprometido con nosotros en el marco del debate del presupuesto y con el pleno en el marco de la última moción de IU aprobada.

No nos vale lo que plantea el Equipo de Gobierno de que esta importante cuantía económica vaya a aumentar los programas consolidados, es necesario voluntad política en programas directos para transformar eso que se pone en el papel en realidades.

Y no nos vale no por una cuestión partidista, de capricho, no nos vale porque los programas actuales, con más o menos recursos, no están garantizando el agua, la luz el gas, siguen existiendo cortes en estos suministros vitales a miles de familias malagueñas.

Tampoco nos caben en la mochila los resultados de auditorías externas para justificar un empeoramiento en servicios tan básicos y fundamentales como los centros de asistencia especializada o las residencias, como la de San Carlos, aquí mismo en Archidona. Ya conocemos las necesidades a cubrir, ya sabemos la demanda de usuarios, sólo falta abrirles las puertas y contratar al personal necesario que pueda atenderles con la mejor calidad de vida tanto para los usuarios y usuarias como para el propio personal.

En una sociedad como la nuestra, cada vez más envejecida y cada vez con menos recursos económicos, no podemos permitir que con cargo a la lucha de competencias de la ley de (des) racionalización de la administración pública, con la que cabe recordar no estamos de acuerdo, quede desatendidas estas personas y sus familiares, máxime cuando estos servicios se han venido prestando históricamente.

Una mochila que nos lleva a nuestra más enérgica lucha. Acabar con la discrecionalidad, acabar con el reparto cortijero de los recursos de la diputación. La conocida como oficina del Alcalde es el gran manijero de la provincia y convierte con esa discrecionalidad, a las alcaldesas y alcaldes de la provincia, en constantes visitantes de la sede central para mendigar una subvención.

Nuestra propuesta es clara, Desaparición de la Oficina del Alcalde como departamento independiente y reforzamiento de las áreas constituidas. Llevando por tanto los medios a, aquellos previstos para la Senda Litoral a Medio Ambiente, los mercados Sabor a Málaga a Sabor a Málaga, y el resto, previstos para transferencias a los Ayuntamientos al Plan de Asistencia y Cooperación donde se garantiza un reparto justo y equitativo.

Ante la negativa de otros grupos, nuestra propuesta de punto de encuentro decía que con respecto a esto último un reparto para obras y proyectos que redunden en la mejoría de los servicios, de las infraestructuras, de programas de empleo, de desarrollo local, etc... para municipios únicamente menores de 20.000 habitantes a través de un reparto similar al de concertación. Un punto de encuentro en el que nos encontraréis el resto de grupos político.

En cambio no participaremos en comisiones informativas donde sin criterios de reparto alguno, tengamos que decidir sobre proyectos que previamente el Equipo de Gobierno filtra cuales son los buenos y los malos solo por estrategia partidista.

Esperamos que en el marco del día de la provincia, sepamos recapacitar y cada uno de los que estamos aquí, saber construir ese espacio que ponga fin a una importante piedra que tenemos en el zapato para continuar en el devenir de una legislatura donde nadie por si sólo tiene las mayorías necesarias para caminar sólo.

Una cuestión muy importante sobre todo para todos los municipios menores de 20.000 habitantes, una circunstancia que en el espacio geográfico en el que se enmarca este día de la provincia afecta a la práctica totalidad de sus municipios.

Una comarca, donde no vamos a repetirnos sobre el manifiesto hoy aprobado, con una importante riqueza histórica, cultural, medioambiental. Donde son necesarias que se pongan en marcha por parte de las administraciones supramunicipales herramienta que ayuden al cambio del modelo productivo.

Herramientas como una banca pública desde donde se garantice los recursos económicos necesarios para el desarrollo empresarial e industrial, con la consideración de la tierra como instrumento con una función social muy importante: generar riqueza, generar empleo. Ninguna tierra sin manos que la labre, ninguna mano sin tierras que labrar. Herramientas para que todo las buenas intenciones puedan convertirse en compromisos reales.

Industria, Logística, Agricultura, Ganadería... y Turismo. Un turismo de interior de calidad, no de complemento, sino por derecho. Una industria donde debemos saber aprovechar las infraestructuras existentes, los atractivos, el marco natural, paisajístico, cultural, histórico, gastronómico, de una tierra que precisa de un planeamiento estratégico de futuro para toda la zona, las comarcas de Antequera, Norma y Guadalteba.

Hemos desaprovechado una oportunidad, con un planeamiento muy limitado al entorno de Caminito Rey-Dólmenes. No cometamos nuevos errores y partiendo de ese binomio Caminito, Dólmenes, construyamos una estratégica de futuro para toda la zona norte de Málaga. Por un turismo que no entienda de estaciones, comprometido con la protección del mejor valor que tenemos, el medio natural, con un sello distintivo: la calidad, y para ello entendemos como imprescindible, y siempre lo hemos defendido, la intervención directa de lo público como en el Caminito del Rey.

Finalizamos agradeciendo al pueblo de Archidona, a su alcaldesa, la hospitalidad mostrada, que sabemos que se repetirá mañana en Antequera. Y haciendo un llamamiento, en el marco del día la provincia de Málaga, el día de todos sus municipios, de las malagueñas y malagueñas, para que trabajemos día a día por una Málaga, por un mundo mejor. Como diría el Quijote: Cambiar el mundo, querido Sancho, que no es locura ni utopía, es justicia.