El alcalde tiene paralizada desde hace diez años una de las zonas del centro histórico de Málaga

El portavoz del grupo municipal Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, ha exigido esta mañana al alcalde que convoque de una vez por todas el concurso de ideas sobre los antiguos cines Astoria y Victoria, tal y como fue aprobado en pleno: con proyectos definidos y consultando a la Ciudadanía sobre los mismos.

 

Por enésima vez, Zorrilla ha convocado a los medios de comunicación ante estos edificios para asegurar que el alcalde ha reeditado la película española “Volver a empezar”, tras años de indecisiones y contradicciones y tras “el despilfarro de más de 20 millones de euros en su adquisición”.

 

En 2010, el primer edil decidió comprar el inmueble por esa cantidad, después de haber cambiado el uso de cultural a residencia para que la inmobiliaria que lo compró pudiera construir viviendas de lujo. “Luego cambió de opinión, y pagó a esa inmobiliaria 20 millones de euros de nuestro dinero, a precio de suelo para viviendas de lujo, no a precio de uso cultural”. Desde entonces, el alcalde “ha dado vueltas” buscando inversores y ha anunciado proyectos como ampliación de la Casa natal de Picasso, Caixa-forum, “Museo de los museos”, y hasta supermercado gourmet.

 

El portavoz de Málaga para la Gente ha recordado que en enero de 2015 se aprobó una moción de Carlos Hernández Pezzi para convocar un concurso público de ideas para definir el futuro de la manzana de los antiguos cines, y una moción de Izquierda Unida para definir antes el uso para dicha manzana.

 

Posteriormente, el pleno de abril de 2016 se dio el visto bueno a una moción del grupo municipal Málaga para la Gente para la celebración de una consulta ciudadana entre las opciones resultantes del concurso de ideas. “La celebración del concurso de ideas, y la posterior consulta ciudadana, no sólo era la forma más participativa y democrática de decidir el destino de ese espacio central de la ciudad, sino la única vía para sacarlo del estado de abandono de demasiados años”.

 

Sin embargo, el alcalde, anuncia un concurso de ideas, en el que además se valorará, por encima de otros criterios, la viabilidad económica del proyecto. “Es decir, se hurta a la ciudadanía la consulta aprobada por el pleno con un pseudo-concurso, no sobre un proyecto de uso definido, sino sobre el proyecto más rentable, ya sea un supermercado o un bar con terraza. Volvemos al mismo punto de partida; diez años después , habiendo gastado veinte millones y sin solución definitiva y clara”.