NO A LA LEY DE BOTELLÓN

“El proyecto de Ley Antibotellón pretende criminalizar a la juventud, sin tener en cu enta el problema de fondo que es la precariedad en la que viven los jóvenes andaluces”. Ésta es la valoración que realizó el Área de Juventud de IU LV-CA y las Juventudes Comunistas (JC-A) sobre la propuesta por la que la Junta de Andalucía pretende regular el botellón en los municipios de la comunidad autó-noma.

En una comparecencia en el Parlamento de Anda-lucía a petición de IULV-CA, el representante del área y miembro del Secretariado de la JC-A, Juan Félix Camacho, criticó que la Consejería de Gober-nación haya elaborado este proyecto “a espaldas de los jóvenes y sin contar con la participación de los mismo”.

Por ello, Camacho auguró que “la nueva ley no va a solventar el problema del botellón y puso como ejemplo lo sucedido en Madrid con la Ley Gallar-dón. “En Madrid los botellones se han diseminado por todas las esquinas, portales y parques de la ciudad, dando lugar a una nueva modalidad de éstos, el botellón Express”, comentó Camacho.

El portavoz del área expuso el análisis que la orga-nización juvenil hace sobre el fenómeno del bote-llón. Según explicó Camacho ante la comisión par-lamentaria, “esta modalidad de ocio es consecuen-cia del sistema social y, sobre todo, de las políticas neoliberal, de la precariedad laboral, de los pro-blemas de acceso a la vivienda o de la falta de espacios sociales que sufren los jóvenes”. “¿Me pueden explicar sus señorías cómo los jóvenes pueden tener otra forma de divertirse con contra-tos basuras, de becarios o con sueldos de 500, 600 o 1000 euros en el mejor de los casos?”. En la misma línea, el representante de IULV-CA y las JC-A se preguntó por otros problemas que afectan a los jóvenes como el del acceso a una vivienda que permita la emancipación de los mismos o la ausen-cia de espacios sociales.

Además, Camacho vinculó el fenómeno del botellón a la cultura mediterránea y andaluza, de la que dijo estar estrechamente vinculada al alcohol. En este sentido, destacó la hipocresía con la que se trata esta fórmula de ocio juvenil desde las institu-ciones, los representantes políticos o los medios de comunicación, mientras que promocionan otras expresiones festivas tradicionales como las romerí-as o las ferias.

“Es increíble que se escandalicen por los botello-nes y luego realicen programas especiales sobre el macrobotellón más grande de Andalucía, el de la romería del Rocío”, sentenció Camacho, que invitó a los parlamentarios a que contasen las botellas de alcohol que dejan los romeros por los caminos tras las fiestas.

Pero el representante de IU y las JC-A también presentó una serie de alternativas al botellón. Ésta pasaría por el diálogo entre todos los implicados, incluidos los jóvenes; por la elaboración de una ley de emancipación juvenil que sirva de herramienta para erradicar con la precariedad laboral o los pro-blemas de acceso a la vivienda; y por fomentar un ocio alternativo y autogestionado, frente al modelo actual basado exclusivamente en el consumo.