IU acude a la Fiscalía por entender que el alcalde de Torremolinos preparó la venta de la empresa de aguas

Izquierda Unida ha denunciado esta mañana ante la Fiscalía presuntas irregularidades en el proceso de prórroga de la concesión de agua de Torremolinos y la posterior la adjudicación del 95 por ciento de la sociedad mercantil Astosam a la empresa Aquagest Sur SA.Según el portavoz del grupo municipal de la coalición en Torremolinos, Félix Martín Carro, el alcalde de esa localidad, Pedro Fernández Montes (PP) negoció la adjudicación a Aquagest del 90 por ciento de las acciones de la empresa ASTOSAM, por un importe de 17 millones de euros dos meses antes de que la Junta de Gobierno aprobara el pliego de condiciones y la apertura del procedimiento.Martín, junto al coordinador provincial y parlamentario de Izquierda Unida, José Antonio Castro, y el responsable provincial de Política Municipal e Institucional, Manuel García Peláez, han presentado una extensa documentación que viene a avalar que “todo el procedimiento ha sido una estrategia y un conjunto de estratagemas para conseguir, primero la ampliación del plazo de concesión demanial por 25 años más, y, segundo, para que, una vez logrado el primer objetivo, adjudicar el 95 por ciento de Astosam (la empresa de agua y saneamiento torremolinense) a Aquagest, sin que hubiera posibilidad alguna de que fuera otra empresa, ya que ni concurrió alguna, ni pudo hacerlo por hacer sido preparado todo el proceso con el único fin de favorecer a Aquagest Sut SA”.Para todo ello, Izquierda unida considera imprescindible la participación del alcalde del PP y otros miembros de su equipo de gobierno, entre otros. “Creemos que el alcalde ha abonado el terreno para que al margen de las competencias lógicas de los órganos municipales ha conseguido esta prórroga y el paso de la mayoría accionarial”, señala Castro, quien lamentó tales hechos, ya que “es el clásico modelo de gestión que creíamos acabado en la Costa con la desaparición de Gil y compañía”.Tanto Castro como Martín han coincidido en afirmar que, independientemente de la irregularidad del proceso, serán los torremolinenses los que se vean afectados doblemente por esta venta, ya que el dinero de la adquisición de acciones no se ha quedado en la empresa de aguas para mejoras de la red, sino que ha ido directamente a la cuenta del Ayuntamiento.Además, la empresa privada propietaria tendrá que recobrar el gasto que ha tenido con esta compra y, además, sacar beneficios, por lo que ello repercutirá directamente en el aumento de los recibos que cobra.La empresa Aguas y Saneamiento de Torremolinos, Astosam, es una sociedad mixta participada por el Ayuntamiento y Aquagest, que desde 1996 se encarga de la gestión del servicio en esa localidad. En enero de 2009 se amplió la concesión hasta 2065 (cumplía en 2040) y en diciembre del pasado año el equipo de gobierno del PP acordó enajenar el 90 por ciento de las acciones (el 45 por ciento del total de la empresa) a cambio de 17 millones de euros.Izquierda Unida de Torremolinos denuncia que el alcalde ya tenía como objetivo el vender el patrimonio a Aquagest desde que acordó extender la gestión 25 años más y que todos los pasos que dio desde entonces era para buscar la fórmula de hacerlo.Málaga, 3 de mayo de 2010