¿Inhabilitarán y condenarán ahora a una silla vacía? Por Antonio Romero

Baltasar Garzon deja la Audiencia Nacional
El juez priva a los sectores franquistas del trofeo de expulsarle
¿Inhabilitarán y condenarán ahora a una silla vacía?
Garzón no abandona, seguirá defendiendo los derechos humanos en La Haya
 
Por Antonio Romero
 
Se estaban frotando las manos Falange y Manos Limpias, como impulsoras del proceso, sectores del franquismo judicial, político y mediático, que veían una sentencia pronta que inhabilitaría a Baltasar Garzón.
Los recursos y medidas solicitadas por la defensa del magistrado y por las asociaciones de víctimas del franquismo han sido todas rechazadas.
El CGPJ estudiaba la suspensión, y los procesos abiertos seguían su curso ante el estupor internacional y la indignación de amplísimos sectores de la sociedad española, como han puesto de manifiesto las numerosas manifestaciones, concentraciones, acuerdos de ayuntamientos, comunidades autónomas, a lo largo y ancho del país, así como en varias capitales del mundo.En esas estábamos cuando Baltasar Garzón anuncia que acepta trabajar en La Haya, en la Corte Penal Internacional, encargada de perseguir delitos de lesa humanidad, lo que conlleva su salida de la Audiencia Nacional.
Con esta decisión Garzón no arroja la toalla, ni deja a las asociaciones de víctimas en la estacada. Muy al contrario, se fortalece su figura de jurista internacional y continuará luchando por los derechos humanos en su nueva tarea.
El desconcierto en el CGPJ y en el Tribunal Supremo es mayúsculo, y ello por las siguientes razones:
1º Baltasar Garzón al aceptar trabajar en La Haya priva a los sectores franquistas del trofeo de expulsarle de la judicatura y de la Audiencia Nacional.
2º El CGPJ no puede suspender de sus funciones a una persona que deja su puesto y acepta trabajar en la Corte Penal.3º La Sala de lo Penal del Supremo se ve en la tesitura de condenar a una silla vacía, quedando en ridículo a nivel nacional e internacional.
4º El prestigio mundial como jurista de Baltasar Garzón aumenta y pone a los sectores de la justicia y de la política que le han perseguido en evidencia por abrir un proceso a instancias de los herederos del fascismo español contra el magistrado.5º En su larga carrera como juez, ha demostrado con aciertos y errores su coraje cívico, sus convicciones éticas y su valor, actuando contra los narcotraficantes, contra el terrorismo de ETA, contra el GAL, repugnante terrorismo de Estado, contra los casos de corrupción política, contra Pinochet y las dictaduras militares del Cono Sur, etc.
La esperanza abierta, la emoción y la alegría de las asociaciones de víctimas de los crímenes del franquismo que atendió Baltasar Garzón, continúa hacia delante, y seguirá creciendo entre los sectores sociales y los familiares que demandan saber cómo murieron, dónde están enterrados las decenas de miles de personas que defendieron con lealtad la legalidad republicana. La gente honesta, los demócratas de éste país, no aceptan una transición ni una Ley de Punto Final hecha sobre las fosas comunes donde yace la dignidad de España.
Finalmente podemos afirmar que sectores herederos de la dictadura no han ganado este pulso contra Baltasar Garzón y contra los derechos humanos. El debate en la sociedad española, la acrecentada proyección europea e internacional de Garzón, garantizan que la impunidad toca su fin treinta años después de una transición que dejó, entre otras, esta asignatura pendiente en las cunetas y olivares de nuestro país.