Miguel Esteban alerta del riesgo de pérdida de biodiversidad por el aislamiento de los espacios protegidos

El dictamen de conectividad señala el urbanismo disperso, la red viaria, la red ferroviaria y los tendidos eléctricos como principales elementos fragmentadores.
 
La Directiva Hábitat de la UE estableció, en 1992, el concepto de red ecológica para asegurar la conservación de la biodiversidad. Frente al modelo de espacios protegidos aislados y sin relación con el resto del territorio, el espíritu de la Red Natura 2000 era establecer corredores que permitieran la movilidad de las especies y la renovación genética de las mismas, asegurando la preservación de la biodiversidad.
 
El Observatorio Provincial de Sostenibilidad ha elaborado un dictamen acerca de la conectividad de los espacios naturales de la provincia de Málaga, que hoy han presentado Miguel Esteban Martín Montero, diputado de Medio Ambiente, Saturnino Moreno, coordinador de la Agenda 21 Provincial, y Jacinto Segura, técnico del Área de Medio Ambiente. El estudio concluye que el actual modelo de desarrollo de la provincia convierte los espacios naturales protegidos en islas.
 
“La provincia de Málaga posee un medio natural especialmente rico en biodiversidad y paisajes, y la conservación de esta biodiversidad contribuye al bienestar humano y a la lucha contra el cambio climático, pero en la actualidad, el urbanismo descontrolado, la creciente demanda de vías de comunicación y las infraestructuras están fragmentando el territorio y haciendo que éste pierda su equilibrio”, señaló Miguel Esteban Martín.
 
Una circunstancia especialmente llamativa que se consigna en el informe es el urbanismo disperso. Desde 1991 hasta la actualidad, la población que vive en diseminados se ha incrementado en un 65%, frente a un aumento de sólo un 36% en núcleos urbanos. El fenómeno del urbanismo disperso es particularmente profuso en la Costa del Sol Occidental y el valle del Guadalhorce, y ha supuesto la transformación de un 5% del total del suelo en suelo artificial.
 
Otro agente fragmentador de gran importancia lo constituyen las infraestructuras viarias. En la provincia de Málaga, desde 1986 hasta la actualidad, las autovías y autopistas se han multiplicado por cuatro, alcanzando los 530 km. Los espacios protegidos más afectados por la construcción de estas infraestructuras son los del cordón litoral y la comarca de Antequera, donde en los últimos años el AVE ha potenciado el efecto fragmentador de la autovía A-92.
 
Un tercer elemento que limita la movilidad de las especies y aísla los espacios naturales es el tendido eléctrico, que representa un peligro en particular para la avifauna. Málaga cuenta con 3.087 kilómetros construidos de red eléctrica y 116 km en construcción, lo que la sitúa a la cabeza de Andalucía. En comarcas como Antequera, Guadalteba y Guadalhorce, importantes por su condición de lugar de hibernada y reproducción de aves, la red eléctrica (y últimamente los parques eólicos) provocan anualmente el ingreso de 225 animales en los centros de recuperación.
 
Frente a los elementos fragmentadores, el dictamen evalúa el estado de ecosistemas conectores como vías pecuarias y ríos. Málaga cuenta con 527 vías pecuarias que suman 3.026 km, pero la mayor parte de las mismas se encuentran en desuso y en muchas ocasiones invadidas por construcciones. Hasta la fecha, sólo se ha deslindado el 31% del total. Los ríos, que siempre han sido los vertebradores naturales del territorio, se encuentran en su mayoría alterados por azudes, embalses o encauzamientos que conllevan la destrucción de vegetación de ribera e impiden la libre circulación de oranismos acuáticos.
 
“Si no tenemos en cuenta todos estos impactos a la hora de planificar el uso y desarrollo del territorio, los esfuerzos de conservación de espacios naturales protegidos estarán abocados al fracaso, y eso tendrá repercusiones en nuestra calidad de vida futura, porque estamos hablando del ciclo del agua, de la calidad del aire y de la producción de alimentos y materia prima”, explicó el diputado de Medio Ambiente.
 
Para remediar esta situación, el dictamen propone desarrollar una conexión entre la Sierra de las Nieves y al Parque Natural de las Sierras Tejeda, Alhama y Almijara a través de los complejos serranos o áreas de montaña comprendidos entre ambas sierras. Igualmente, se propone la creación de una red de humedales en la Vega de Antequera y Guadalteba, así como la declaración de espacios protegidos de toda la cuenca de los ríos de la provincia incluidos en la Red Natura 2000 como Lugares de Interés Comunitario. Entre las cuencas cuya protección se solicita están la del Guadalhorce, río Grande, Turón, Campanillas, Guadalmedina y Vélez.
 
Por último, el informe incide en la alteración del cordón litoral de Málaga (el 47% del primer kilómetro de costa estaba ocupado por usos artificiales en 2007). En este entorno, se propone la protección de la desembocadura del río Vélez, cantales de La Araña, La Cala y Rincón, tramo litoral de Arraijanal, últimas dunas de Marbella y últimas playas naturales de Casares, Manilva y Marbella.