Una segunda Flotilla de la Libertad en la que participarán dos barcos españoles partirá a Gaza en la primavera de 2011

y para organizarlo se ha puesto en marcha una campaña que además de recaudar fondos pretende concienciar a la sociedad de las condiciones en que viven  1,5 millones de personas bajo en bloqueo israelí en la Franja de Gaza. La campaña entrará en escuelas e institutos bajo el nombre de ‘Un cuaderno, un lápiz y un euro para los niños de Gaza’, y también en las universidades, con ayuda de profesores y organizaciones estudiantiles.Según Manuel Tapial, uno de los participantes en la primera Flotilla de la Libertad que fue atacada por el Ejército israelí el pasado 31 de mayo, el objetivo es enviar dos barcos desde España, uno cargado con 2.000 toneladas de ayuda humanitaria y otro con 200 activistas y representantes de la sociedad, como políticos, sindicalistas y figuras del mundo de la cultura. Ambos se sumarían a la segunda Flotilla de la Libertad, en la que participarán más de una docena de embarcaciones de países de Europa, América y Asia.Tapial está hoy en Málaga para promocionar esta nueva expedición y ha mantenido un encuentro con los medios de comunicación junto al coordinador provincial de Izquierda Unida, José Antonio Castro (ambos en la foto). Esta iniciativa está “amparada por el Derecho Internacional y el Derecho Humanitario”, señaló Tapila.  Para recaudar dinero se repartirán ‘huchas solidarias’ por comercios de toda España, aunque también hay una cuenta bancaria habilitada para hacer donaciones y se organizarán eventos de carácter benéfico. Además, se recolectará material sanitario, a través de los sindicatos de personal sanitario, sobre la base de las necesidades que sean identificadas desde los centros de salud de Gaza.El representante de la flotilla narró la angustia que padecieron tras el asalto de las tropas israelíes cuando navegaban por aguas internacionales y que acabó con muertos y heridos;  explicó  cómo los asaltantes repartieron a los miembros de la flota según su procedencia “occidental” o no y el trato vejatorio y de maltrato que sufrieron. Entonces, dijo Tapial, “entendimos qué es sentirse palestino. Hasta ese momento no solidarizamos con los palestinos, pero en ese momentos nos sentimos palestinos”.