IU alerta de que la falta de fondos puede impedir la atención a personas con discapacidad intelectual

Izquierda Unida trasladará a diversas instituciones la situación que puede provocar la falta de fondos para acabar el centro de atención a personas con discapacidad intelectual de Rincón de la Victoria que  está destinado a cubrir necesidades de más de 60 personas.

 La parlamentaria andaluza, Dolores Quintana y los diputados provinciales, Toni Morillas y Pedro Fernández Ibar,  junto al resto del grupo municipal en Rincón de la Victoria, se han reunido con representantes de  AMIRAX, Asociación de Minusválidos del Rincón de la Victoria - Axarquía, que desempeña sin ánimo de lucro labores de atención a personas con discapacidad intelectual, como asistencia, habilidades personales, laborales, sociales y profesionales que les permitan formar parte de la sociedad y disfrutar de todas las opciones posibles como ciudadanos.

Desde 2009, estos servicios se prestan en unos módulos prefabricados y en la actualidad se prepara la construcción de un centro que permita dar cobertura a unas 66 personas de Rincón y municipios de la zona. La asociación llegó a un acuerdo con diversas instituciones para desarrollar el proyecto; el ayuntamiento de Rincón aporta el suelo y 150.000 euros, la Junta de Andalucía una subvención de 250.000 euros, la entidad ONCE otra de 139.000, Diputación 150.000 y la Mancomunidad oriental se encarga  del proyecto técnico.

Desde la asociación se ha mostrado la preocupación  porque son necesarios 400.000 euros más para terminar la primera fase del proyecto, que consiste en estancia diurna, consultas médicas para afectados graves, comedores, etc.

Los representantes de IU en esta reunión se han comprometido a estudiar la situación  para saber qué formulas existen que permitan aportaciones y colaboración de otras administraciones.

Según se informó a los diputados de la coalición, los fondos que Diputación destina a la entidad sin ánimo de lucro estarían dedicados a equipamiento, por lo que se estudiará si es viable cambiar el uso y dedicarlo a la terminación de la obra, ya que, mientras que el centro no esté terminado, no se podrá equipar.

La diputada provincial Toni  Morillas ha explicado que la voluntad de la asociación y padres permite salir adelante con el servicio, pero al ser un edificio prefabricado, tampoco puede concertarse las plazas. A ello se le une el bloqueo de fondos para desarrollar la Ley de Dependencia que podrían provocar la paradoja de que se terminara el centro y no pudiera ponerse en funciones.